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ENFERMEDADES MENTALES Y ACUPUNTURA (7ª PARTE)

 ACUPUNTURA Y ENFERMEDAD MENTAL

CURSOS DE ACUPUNTURA AVANZADOS E INVESTIGACIÓN BIOENERGÉTICA  


CAPÍTULO 7


ENFERMEDADES MENTALES SEGÚN LA MEDICINA 

TRADICIONAL CHINA

 

ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS CUATRO FASES EVOLUTIVAS DE LA ENFERMEDAD MENTAL, SEGÚN LA PSICOSOMÁTICA VITALISTA, CON LAS DESCRITAS POR LA MEDICINA OCCIDENTAL

 


1.    FASE. TRASTORNOS NEURÓTICOS.

Como ya sabemos en esta fase se afecta el MC, con tendencia a verse afectado el H., ya que con él forma plano, aunque también pueden aparecer signos de alteración del BP., según la diátesis de la persona y el sexo.

La primera fase va a tener sus orígenes en diferentes causas, como ya se ha visto, y su evolución dependerá de este origen y de la predisposición del individuo.

Los síntomas más comunes son: palpitaciones, opresión precordial, disnea, trastornos en las relaciones humanas, inseguridad, inquietud interna, tensión motora, fatigabilidad, trastornos del sueño, nerviosismo, irritabilidad e ira.

La neurosis en la clínica occidental abarca un conjunto de enfermedades frecuentes con las siguientes características:

1. Predominio sintomatológico de los trastornos afectivos y más especialmente de los emocionales.

2. No se encuentran alteradas ni la vida intelectual, ni los comportamientos, si hay alguna dificultad se debe a los trastornos emocionales.

3. Los factores psicológicos parecen ser un elemento fisiopatogénico esencial.

4. Aunque se trata de cuadros benignos, algunas neurosis pueden ser graves.

 

La neurosis anteriormente descrita se debe a trastornos emocionales de la primera fase evolutiva (MC.) enfocándose en bioenergética como una alteración del mental o desequilibrio emocional, siendo de segunda fase si la persona lleva tiempo con estos trastornos y entra en un proceso de evolución grave.

En la práctica occidental no existe una separación nítida entre la neurosis y la vida psíquica normal.

Cualquier persona puede mostrar unos rasgos neuróticos aislados que no le molesten demasiado, pero el enfermo neurótico, en cambio, los presenta reunidos en estructuras que son fáciles de reconocer.

1. Trastornos ansiosos (fobia, angustia y obsesión).

2. Trastornos somatomorfos (somatización, conversión histérica, dolor psicógeno, hipocondría).

3. Trastornos disociativos (amnesia psicógena, fuga, despersonalización).

 

Vemos claramente como hay una primera fase neurótica pero con síntomas evolutivos que corresponden a la segunda fase.

El primer apartado corresponde a una ansiedad Yin ya que posee síntomas esenciales del BP, como fobia y obsesión, además de signos como la angustia que corresponden al inicio de la tercera fase.

El segundo punto se enfocaría en la segunda fase, ya que síntomas como conversión histérica, dolor psicógeno, hipocondría… son síntomas Yang, siendo el H. el órgano afectado.

El tercer apartado coincide con la evolución de la segunda fase a la tercera dando síntomas como cambios anímicos que provienen de la fase depresiva.

Para comprender la semiología de la neurosis está bien valerse de una clave, considerando que el fenómeno central de la neurosis es la ansiedad, cuyo origen puede ser psicológico y hallarse relacionado con determinadas dificultades del desarrollo o ciertos acontecimientos traumáticos.

El psiquismo se defiende y los mecanismos de defensa del ego (Anna Freud) a menudo impiden la manifestación de la ansiedad, pero a costa de la aparición de fobias, obsesiones, somatizaciones, histeria o hipocondría;

Observándose, excepto en el caso de la neurosis ansiosa, una lucha del organismo contra la ansiedad.

Este intento de restablecimiento está a cargo del MC., que trabaja para mantener un equilibrio estable entre el psiquis (Yin) y el soma (Yang), eliminando la causa para que no evolucione hacia la fase ansiolítica, dando síndromes de neurosis ansiosa.

 

2ª FASE. ANSIOSA NEURÓTICA.

Ésta fase es representada por dos unidades energéticas, el BP. y el H.

Los síntomas de los cuadros ansiosos son ansiedad, tensión, apatía, irritabilidad, insomnio, fobias, pensamientos repetitivos, obsesiones, conductas manipulativas y trastornos de histeria.

Además de trastornos físicos como síntomas digestivos (náuseas, flatulencia, anorexia), algias, alteraciones cardiovasculares (palpitaciones, dolor precordial).

Podemos sintetizarlos en:

1. Trastornos de afectividad.

2. Trastornos de la conducta intuitiva, agresividad y anorexia.

3. Trastornos físicos derivados de la hiperactividad funcional del SNC.

4. Estigmas neuróticos como tics y tartamudez.

 

Vemos como los trastornos ansiosos pueden englobarse en la segunda fase donde se afecta el H. y el BP., dependiendo del terreno del individuo y si es hombre o mujer.

Normalmente la afectación del BP (Shenyi). es más común en la mujer, en la que aparece excesiva preocupación, obsesiones y fobias.

En el hombre suele afectarse el H. (Shenhoun), con la aparición de estrés, irritabilidad, visión roja.

Hay que resaltar que no suelen aparecer solo los síntomas de una fase sino que suelen estar mezclados, como se puede ver por las alteraciones referentes al sueño, palpitaciones... que corresponden a la fase de MC.

Hemos de distinguir la ansiedad de la angustia, la ansiedad alude principalmente al aspecto psicológico, mientras que la angustia conlleva una participación somática y se caracteriza por ser más intensas que en la ansiedad.

Tanto la ansiedad como la angustia es percibida por el individuo como un malestar psíquico, y un estado anormal, diferente de la simple inquietud. A veces el individuo se encuentra en lo que se denomina una ansiedad de anticipación, debido a una acción desencadenante.

La ansiedad es ya un aspecto de desequilibrio mental y está contemplada en la segunda fase, contando con dos ansiedades, la ansiedad reactiva, como ansiedad desencadenante con características Yin en su repercusión; y la ansiedad de anticipación, que nos mostraría al individuo en un estado neurótico ansioso, es decir entre la primera y la segunda fase.

En algunas formas clínicas el paciente se encuentra en un estado de despersonalización, y entonces el enfermo ansioso se siente al lado de si mismo o teme volverse loco.

Cuando el individuo está al lado de sí mismo, está en una reflexión constante, actúa desde el BP. Teme volverse loco y es su imaginación la que se pone en funcionamiento desde el H., como factor Yang.

El malestar físico es un trastorno característico de la angustia, que puede presentarse de un modo leve en los ansiosos, cuyo rasgo principal consiste en una dificultad respiratoria con una sensación de opresión o de constricción faríngea (bolo histérico), se queja de falta de aire, y tiene una taquicardia que rara vez sobrepasa los 120 latidos por minuto.

Signos claros de segunda fase, relacionados con el plano Jueyin (desde el pie por el lado intercostal del tórax, pasando por el antebrazo a la mano), cuyo bloqueo genera la sensación de bola en la garganta, así como la sensación de falta de aire está justificada por el bloqueo del plano Taiyin.

La taquicardia se puede explicar por bloqueo de la parte Yin del H. lo que produce un embalamiento del Yang hepático que afecta al C. al que alimenta.

También ha de tenerse en cuenta las gastritis espasmódicas, la astenia o angustia neurastenia y la pseudoquirúrgica.

En la neuroastenia el individuo se queja de cansancio antes de realizar el esfuerzo y en la segunda suele tomar forma de urgencia abdominal, con dolores intensos, pero sin signos de gravedad.

Alteraciones justificadas por las alteraciones del BP. y el H.

En los trastornos del comportamiento, la angustia puede desorganizar el comportamiento y producir una inhibición o una excitación.

La inhibición es equivalente al bloqueo intelectual, pero en el ámbito de los comportamientos, pierde la capacidad de decidir y de poder adaptar su respuesta al medio; corresponde este modo a una expresión Yin de la segunda fase representada por el BP.

La excitación en su grado más leve se traduce en una actividad febril, que de ir creciendo da lugar a un temblor constante e incluso en reposo, hay cierta brusquedad y un habla precipitada; relacionándose lo anteriormente descrito con la segunda fase de carácter Yang de H.

La obsesión es un término que se emplea para designar los estados en que la conciencia se encuentra invadida por una representación de la que el paciente no se puede librar. Puede tratarse de:

Obsesión ideativa. Escrúpulos, duda de la vida moral, de la religión en sí mismo y de sus actos.

Obsesión fóbica. Temor con respecto a los objetos (microbios, suciedad).

Fobia de impulsión. Temor de ejecutar contra su voluntad un acato que considera condenable (violencia, agresión sexual, suicidio, injurias...).

Estas obsesiones son claramente relacionadas con el Shenyi, pero si afinamos en sus diferentes manifestaciones se ven las acciones de otras unidades energéticas.

En las obsesiones ideativas es el BP el que representa la reflexión.

En las fóbicas, aparece el temor, signo del Shenzhi, justificado por el excesivo control del movimiento tierra en su ciclo Ke

Resumiendo podemos decir que todos los síntomas de la ansiedad son atribuibles al BP. y al H. Si los síntomas de ansiedad son muy fuertes se dará la angustia, que es un síntoma claro de que la enfermedad es más fuerte promoviendo la evolución a la tercera fase. Según el terreno y la diátesis del individuo así evolucionarán de una forma Yin o Yang, con lo que una ansiedad triste evolucionará en Yinhacia la tercera fase y una ansiedad intranquila con componente Yang lo hará a este nivel en la siguiente fase.

 

3ª FASE. TRASTORNOS DEPRESIVOS.

Esta fase tiene carácter bipolar, ya que dependiendo de su origen tendrá una expresión en Yino en Yang.

Representada por el P. como UE, por ser este quien mantiene la energía vital.

Si es de carácter Yin el individuo padece una caída de la energía vital, angustia vital, melancolía y tristeza, presentando un constante pesimismo.

Si fuera de carácter Yang, el paciente presentaría cambios constantes del estado de ánimo, intranquilidad con estado de ánimo depresivo y tristeza, pero con impulsos de propensión al llanto y al grito inconsciente.

Tendremos en cuenta la diátesis de la persona, su terreno predominante y los signos más incidentes. Tanto las depresiones endógenas, marcadas por un carácter biológico de entrada, como las depresiones psicógenas estarían encuadradas en esta fase. La depresión endógena estaría directamente relacionada con la depresión propia de pulmón (pérdida de alegría de vivir, angustia vital, pesimismo, insensibilidad afectiva). La depresión psicógena nos muestra síntomas como tristeza, enlentecimiento moderado y astenia.

La depresión puede evolucionar y dar lugar a ideas deliroides y/o de suicidio que las englobaríamos en las fases de depresión mayores afectando al eje más profundo del ser humano, con afectación del C. dando estados maniaco-depresivos, con signos maníacos, paranoias y delirantes.

Y afectando al R., manifestándose cuadros de psicosis depresiva, depresivo suicida, con miedo, inseguridad, falta de voluntad, desconfianza y pérdida de vitalidad.

Entre las fases 2ª y 3ª vamos a encontrar depresiones menos avanzadas o depresiones que se caracterizan según la diátesis de la persona.

Depresión ansiosa-neurótica, dependiente de H. cuyos signos más predominantes son ira, irritabilidad y cólera.

Y las depresiones obsesivas-melancólicas, con signos predominantes como obsesiones y fobias.

 

1.Depresión pulmón

Depresión endógena o depresión psicógena endógena.

2.Depresiones mayores

2.1. Del Corazón: maníaco depresivo.

2.2. Del Riñón: depresivo suicida.

3.Depresiones menores

3.1. Del Hígado: depresión ansiosa- neurótica.

3.2. Del BP: depresión obsesiva- melancólica.

El síndrome depresivo se describe en la medicina occidental como una afectación del conjunto del comportamiento del sujeto.

 

Con alteración:

• Del humor con tristeza fija y permanente.

• De la acción y el curso del pensamiento con enlentecimiento psicomotor.

• Del sueño con insomnio de madrugada y sueño de mala calidad.

• De los contenidos del pensamiento con la perdida de la autoestima y la introspección negativa de su existencia.

 

En los cambios de humor se reflejan los síntomas de P. que es a quien se le atribuyen la tristeza fija y permanente, convirtiendo el optimismo en pesimismo.

Las alteraciones del sueño en el insomnio matinal nos dan referencias de la alteración de P. siendo la madrugada su hora más significativa y en cuanto a la calidad del sueño, esta va a depender del H. que en circunstancias de embalamiento produciría calor que afectaría al TR. superior.

En cuanto al enlentecimiento psicomotor, se traduce por un enlentecimiento de las actividades y a nivel del pensamiento se observa una bradipsiquia fruto el mismo enlentecimiento. Todos los procesos del pensamiento están disminuidos con dificultad de concentración y de memoria.

Todo ello estaría justificado por la caída de la energía vital que produce esta reducción de las actividades, que con la afectación del plano completo, Taeyindificultaría la capacidad de aplicar el conocimiento, cualidad que es propia del BP.

La insensibilidad afectiva y la perdida de la autoestima, se acompaña a veces de una depresión fija y el paciente es incapaz de modificar su humor, la afectación del P. está generando una depresión prolongada y con síntomas de estancamiento en la tercera fase, la UE está afectada y se ocupará de que el organismo funcione correctamente (supervivencia) dejando el aspecto psíquico en desventaja y sin posibilidades para intentar corregir su humor.

 

4ª FASE. TRASTORNOS PSICÓTICOS.

En esta fase ya existe una alteración psíquica importante, ya que se ve afectado el eje Shaoyin, equilibrio básico el ser humano, control del agua y del fuego.

Se aprecian los signos característicos del R., de predominio Yin y del C., de predominio Yang.

Si la influencia patológica tiene carácter Yin se caracterizará por una psicosis depresiva, y aparecerán síntomas como temor, inseguridad, carencia de voluntad alguna para ejercer una acción.

Si el desequilibrio es de carácter fuerte se manifestará un terror constante ante cualquier situación que de ser permanente puede desencadenar en el suicidio.

Si el desequilibrio es de carácter Yang, este dará lugar a una fase maníaca, la cual se caracteriza por su tendencia a la labilidad, euforia, risas y divagaciones inconsecuentes.

Si dicho desequilibrio se acentúa de manera permanente el individuo tenderá a llorar eufóricamente a gritar y a insultar con actos impulsivos incontrolados, llegando incluso a matar.

A la hora de evaluar estos síndromes hay que buscar en su etiología poniendo la atención principalmente en:

1. Factores hereditarios, y la infancia del individuo.

2. Equilibrio interior/exterior del individuo.

3. Si el individuo es consumidor de sustancias tóxicas como alcohol y drogas.

4. La constitución y su diátesis.

 

Las psicosis son enfermedades profundas del organismo y aunque hay claras diferencias entre las dos a veces pasan de una a otra transformándose mutuamente.

Son una alteración del terreno emocional, siendo una pérdida del Shen, del yo consciente de la persona estando todas las emociones afectadas y por tanto todos los órganos y la producción de Qi.

 

Psicosis maníaco-depresiva

Desencadenamiento brusco, con irritabilidad, insomnio, no distingue a los desconocidos de los conocidos, insulta, no come ni duerme, con miradas agresivas, verborréico e incoherente, grita y rompe objetos pudiendo agredir.

En estas psicosis los individuos presentan patología yang con tendencia a la hiperactividad.

El BP. y el H. se bloquean, se forma flema y sube al C. El fuego y las flemas perturban al corazón.

Como patología Yanges fácil entender su comienzo brusco, expansión y movimiento por lo que es más fácil de diagnosticar.

Este tipo de manifestación se relaciona perfectamente con el S. Kuang que se describe en los capítulos anteriores.

 

La psicosis depresiva

Es un tipo de alteración yin respecto de la psicosis maníaco-depresiva.

Estas personas mantienen un estado de ánimo deprimido, inhibición mental, el individuo habla consigo mismo, es desconfiado, con miedos e introvertido.

Si el trastorno persiste estos individuos pueden llegar al suicidio.

Se correspondería con el Síndrome Dian ya descrito. Vemos claramente como la alteración del R. está representada en los miedos, desconfianza introversión.

Como ya comentamos en el apartado que describe las enfermedades mentales desde la medicina occidental, los trastornos psicóticos también engloban a los trastornos delirantes y a las esquizofrenias.

La mayor alteración es la que afecta al intelecto, no en su eficacia, si no en su capacidad de discernir entre lo real y lo irreal, es por ello que el delirio es el síntoma que se encuentra con mayor frecuencia en lo relativo a la psicosis.

En segundo lugar son las modificaciones de la afectividad, como la psicosis maníaca y la depresiva, ya vistas, las más sobresalientes.

 

La paranoia

La estructura paranoica se caracteriza por la incoherencia y falta de ilación, recurre a trámites y denuncias, utilizando incluso la violencia si fracasa en sus objetivos y aunque no siempre desemboca en el delirio, su genio arisco, psicorrigidez y recelo no le impide ser eficaz.

La paranoia es un estado de guerra psíquica entre el acosado y sus acusadores, aquí se ve claramente la afectación patológica atribuida al R., en su estado de miedo, mirada perdida y a su vez atribuciones del C., en sus manifestaciones ariscas, psicorrigidez y recelo.

Afectaciones del eje Shaoyin, en las que la mente se encuentra en un estado de desequilibrio constante; el conocimiento carece de voluntad y a su vez la voluntad carece de expresión.

 

La esquizofrenia

La esquizofrenia, definida como una desestructuración del pensamiento, por la medicina occidental, se manifiesta con incoherencia y falta de unidad entre el intelecto, la afectividad y el comportamiento.

Aquí, el agua no controla al fuego y el fuego excita la mente perturbando el intelecto.

Afecta principalmente a jóvenes, dándose entre los 15 años y los 25 años, aunque puede aparecer después de los 35 años.

 

Entre los signos clínicos destacan:

• La apatía y desinterés, descuidan los estudios y la relación familiar se hace difícil.

• La modificación del carácter, agravándose su timidez o desconfianza y aislamiento.

• Tiene experiencias delirantes, con la impresión de que se vuelve raro.

• Hipocondría, construcciones pseudosistemáticas.

• Trastornos seudoneuróticos con fobias y obsesiones.

La aparición frecuente en el joven se puede relacionar con los cinco cambios biológicos a los que está sujeto el ser por su evolución. Con 25 años se encuentra en una fase fuego relacionando influyendo esta situación como diátesis evolutiva.

En toda la clínica anteriormente expuesta se ven factores Yin que corresponderían a la pérdida de voluntad y la rotura del eje básico nuevamente, lo que provoca disturbios y desequilibrios entre la voluntad y el conocimiento.

La extravagancia estaría encuadrada como una expresión del Yang (corazón) debido a una falta de Yin (riñón) y en los trastornos psiconeuróticos se detecta un predominio del Yin con fobias y obsesiones.

 

 

 

 

 

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